la historia del blower salvaje

Siempre me he preguntado por qué será que desde que nos crecen dos centímetros de cabello se nos mete una necesidad imperante de que pasarnos el blower solo para ver qué tan largo está el cabello.

No estoy aquí para ‘‘evangelizarte’’ sobre los supuestos peligros de utilizar calor en tu cabello natural, sin embargo soy partidaria de que tomes decisiones informadas, porque si no lo programas bien, ESE blower puede fácilmente costarte meses de transición.

Lo vemos casi todos los días en nuestros salones: chicas que previo a su visita indican que llevan varios años con el cabello natural, y al momento de la evaluación encontramos que tienen daño irreversible en el cabello por el uso indiscriminado de calor en la hebra.

El calor y el cabello natural no son enemigos irreconciliables; lo cierto es que puedes utilizarlo de forma regular durante tu transición sin que eso signifique una pérdida de salud y elasticidad en tus rizos.

Ahora viene la pregunta del millón de dólares: ¿Cómo lo hago? Sigue leyendo pa’ contarte.

No te lleves del gusto.

Entiende que el alaciado con blower no es una sostenible de cuidado durante la transición. Tu cabello natural es sensible a la manipulación extrema que conlleva alaciar el cabello con calor.

No es lo mismo secarte el cabello con un difusor que darle a tus nuevos rizos más de 450 grados de calor semanal para ayudarte a transicionar. 

El método tradicional de algunos salones requiere el uso habitual del blower para ‘‘bajar’’ los rizos en lo que decides cortarlo. Entonces quedas más o menos así: muy orgullosa con nueve meses de transición, y 30 kilómetros de horquetillas, el cabello semi-liso y tus esperanzas rotas.

Piensa fuera del cajón

Si estás en transición hay muchas opciones de peinados que no involucran alaciar el cabello (¡sorpresa, saloneras!). Visita nuestra página de Instagram y mira algunos de los estilos más solicitados por nuestras clientas.

Sin ánimos de sonar dramática, cada cabellera es un universo, y lo que funciona para una, no necesariamente va a funcionar para otra.

Eres libre de decidir cómo deseas llevar tu proceso ‘‘natural’,’ pero no te sorprendas si con el paso de los años y el abuso constante de blowers, leavings para alaciar (conocidos también como laceadores), y tenazas en tu cabello terminan dejándolo hecho trizas y de camino para otro gran corte.

Ponle un ALTO a la presión social

Fuera de los deseos de transicionar de las mujeres y niñas que nos visitan, también están los casos de aquellas chicas que sienten obligadas a presentarse de cierta forma y viven con la ilusión de un día hacerse el gran corte y renacer como el ave fénix, pero con una gran melena… Ehhhh… eso TAMPOCO va a funcionar.

Llevar el cabello como te gusta es una decisión enteramente personal que no amerita explicación ni justificación. Puede que los y las demás no lo entiendan, pero es simplemente porque ese no es su camino.

Como seres humanos, habrán ocasiones en que se nos hará difícil entender la visión de otra persona, y si llevar el cabello rizo es tu visión, entonces no te preocupes por que nadie más la entienda.

En fin, amiga, que no haya boda, ni ‘‘quinceañera’’, ni empleo que te obligue a ocultar tus rizos (a menos que no vayas en una misión de incógnito y así lo desees). En buen dominicano: ‘‘no cojas presión de nadie’’, tu camino natural es tuyo y de nadie más, así que a menos que la transición sea tu deporte extremo favorito, mejor procura cuidar de tus rizos ahora, y con suerte, sólo tendrás que hacerla una vez.

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