Esta es la primera foto que publiqué después de mi gran corte (la coloqué en mi Facebook personal en el 2010). La miro ahora y me lleva a ese momento de inseguridad, timidez y mucho miedo.

 

¿A qué le temía exactamente? A lo desconocido, al qué dirán, a que no me gustara mi textura y en fin a muchas cosas. Di este paso sin saber qué saldría y hoy ese mismo cabello del que me avergonzaba es el que me ilumina de maneras que nunca imaginé.

 

El cambio que me generó tanta inseguridad fue la llave que me abrió la oportunidad para conocerme, abrazar mis raíces e impulsar a otras personas a hacer lo mismo. Hoy puedo decir que me siento orgullosa de esa decisión y que sin dudas la volvería a tomar.

 

Si estás en la transición, te acabas de hacer el gran corte o estás pensando en dejar crecer tus rizos, recuerda que todo pasa. Permítete sentir cada sentimiento y pasar por tu proceso. Te prometo que las cosas se pondrán mejor.

 

Las quiere,

 

Caro.