Parte del proceso de amarnos y sentirnos bellas es cuidar de nuestra piel. Debemos crear una rutina en la que por lo menos una vez a la semana pausemos todo por 30 minutos y nos dediquemos a darnos cariño en nuestra cara, que es sumamente delicada.

 

La naturaleza nos da todo lo necesario para sentirnos saludables y las siguientes mascarillas que les propongo son totalmente naturales (y económicas). Las pueden hacer con ingredientes que posiblemente ya estén en su cocina o patio. Son tres que pueden turnar durante todo un mes por una vez a la semana y darle a su rostro el cuidado que merece.

 

¡Espero que las disfruten!

 

#1 Mascarilla Frescura Instantánea

 

 

Si han tenido una semana de mucho estrés o quizás han pasado mucho tiempo en el sol, les encantará esta mascarilla.

 

¿Qué necesitan?

 

1/2 Guineo

Esta fruta es rica en potasio lo cual significa: Hidratación para tu piel! El Guineo te hidratará y hará sentir tu cara super suave. Además contiene Vitamina A, Vitamina B, Vitamina C y Vitamina E lo que significa que te ayudará a combatir a la formación de arrugas prematuras, piel seca y exceso de grasa.

 

1/2 Pepino

Contiene antioxidantes que pueden ayudarte a rejuvenecer la piel, disimular las ojeras y cerrar los poros. También es súper refrescante lo cual ayuda a tratar quemaduras por el sol.

 

5 Hojas de Menta

1/2 taza de té de menta sin azúcar

La menta es un abundante recurso de menthol y tiene fuertes propiedades antibacterial. Ayudará a limpiar tu cara y a la vez relajarla.

 

¿Qué tienen que hacer?

Luego de que tengan estos ingredientes, hiervan 1/2 taza de agua con hojas de menta por 5 minutos. Retiran del fuego y la dejan descansar con hielo o en el freezer. Mientras el té descansa, pasen a licuar el 1/2 guineo, 1/2 pepino y 5 hojas de menta. Luego de que tengan una mezcla homogénea, pasen a licuarla para evitar grandes grumos y tener una mascarilla de textura suave.

Por último, agreguen 3 cucharadas del té ya fresco. Pueden aplicar y dejar por 20 minutos; retiren con agua.

 

 

 

#2 Mascarilla Detox

 

 

Una vez al mes debemos desintoxicar nuestra piel. Entre el estrés y contaminación del ambiente, nuestra cara se ve afectada. Hacer una mascarilla detox es una de las mejores opciones. Aquí te dejo una de mis recetas favoritas:

 

¿Qué necesitan?

 

1 cristal de Sábila

Sabemos que la sábila o aloe, tiene infinitos beneficios y es lo que le llaman un “superfood” y por eso es tan buen ingrediente para cuidar tu piel. Es excelente cicatrizante, hidratante y ayuda a la salud general de la piel.

 

2 cucharadas de Miel

Es la opción #1 en hidratación para la piel y cabello, y durante el detox siempre es bueno mantener hidratada la piel.

 

6 cucharadas de carbón activo

Tiene propiedades antibacterial, remueve sucios, grasas e impuridades. Absorbe las toxinas y por eso es tan bueno para la detoxificación de la piel.

 

¿Qué tienen que hacer?

Pelar la sábila y sólo usar el cristal. Licuar el cristal de sábila solo, y luego colar para obtener un jugo sin grumos. El resultado mezclarlo con las 2 cucharadas de miel y las 6 cucharadas del carbón activo. Aplicar y descansar por 20 minutos, luego retirar dando masajes suaves circulares en la cara para eliminar con más precisión la acumulación de suciedad en la piel. Retirar con agua.

 

 

#3 Mascarilla Anti-edad

 

 

Desde siempre debemos alimentar a nuestra piel con lo mejor! Así podemos prevenir arrugas prematuras y a la vez cuidar las que ya tenemos, porque como sea debemos amarlas. La edad se nos refleja en la piel cuando nuestra cara está cansada, maltratada por el sol y/o mal nutrida. Ésta mascarilla es una bomba para combatir estos signos.

 

¿Qué necesitan?

 

1 tomate pequeño maduro

Rico en Vitamina A y C funciona como un ingrediente anti-edad y calmante para la piel maltratada por el sol.

1 limón exprimido

Rico en antioxidantes y Vitamina C. Funciona como astringente y para aclarar las manchas en la piel.

2 cucharadas de miel

Es una fuente nutricional e hidratante excelente para la piel.

 

¿Qué tienen que hacer?

Cortar el tomate y licuarlo, luego colar la mezcla para tener un jugo fino de tomate sin grumos. Siguiente, ligar el jugo del tomate con el jugo de limón y las 2 cucharadas de miel. Aplicar suavemente con las manos y hacer masajes, ya que es una mezcla bastante líquida. Dejar reposar por 30 minutos y retirar con agua tibia.

 

¡Hasta aquí llegamos! ¿Ya conocían estas mascarillas? ¿Aplican alguna que no mencionamos? Déjanos todo los detalles en un comentario.

 

Un abrazo y hasta la próxima,

 

María.