Dicen que el alcohol saca el verdadero carácter de una persona (después de todo, los borrachos no mienten, ¿verdad?), pero después de tener unos cuantos años en el mundo de los negocios, diría que el dinero también.

 

Irónicamente, el no ser “hambrienta” al dinero ha sido quizás uno de mis grandes defectos como empresaria. Yo entiendo su valor, quiero lograr independencia económica, pero este recurso no me impresiona ni es una motivación primaria.

 

He visto personas cambiar 360 grados, traicionar, engañar; todo por dinero. Es realmente desalentador y decepcionante, pero una realidad. Yo sé que tal vez me está tomando mucho tiempo crecer económicamente hablando, pero me rehusó a permitir que este sea mi único o principal motivo para hacer las cosas o que cambie mis valores o principios. Rehusó abandonar las razones que me motivan a luchar cada día por ser una mejor versión de mí, mientras hago el intento de cambiar el mundo, o por lo menos dejarlo mejor de cómo lo encontré.

 

Mientras, trataré todo lo posible de tener compasión por aquellos que cambian por el dinero, ya que esto solo evidencia que tienen otros problemas mucho más profundos y seguiré creyendo en la ley de la abundancia que dice: “Hay de todo para todxs.”

 

Hay suficiente para todos

 

 

Dicho esto, quiero dejar algo claro y dedicarle estas palabras a todos esos chicos y chicas emprendedores que me siguen. A pesar de que no es sano permitir que el dinero nos cambie, debemos trabajar para crear una relación saludable con este:

 

Lo primero es que hay suficiente dinero y abundancia para todo el mundo y por el hecho de que lo tengamos, no significa que se lo estemos quitando a otra persona.

 

Por otro lado, debemos entender que, aunque venimos de comienzos humildes (no mucha gente lo sabe, pero yo nací en un barrio en la 27 de febrero y, a pesar de que viví en los EEUU, crecí con muchas limitaciones), nosotras también somos merecedoras de vivir en abundancia. Esto me ha sido tan difícil de entender, pero ver cómo lo he ido superando me motiva mucho inspirarlos a ustedes. Claro, no niego que la sociedad nos crea un sinnúmero de dificultades para crecer y nos envía mensajes de que “vivir bien” solo es algo para un “tipo de gente”; sin embargo, reconozco que hay limitaciones meramente mentales que nos ponemos a veces.

 

MUY IMPORTANTE – Debemos aprender a cobrar lo justo por nuestros servicios, a menos que sea un intercambio justo que beneficie a ambas partes. Regalar nuestro trabajo constantemente no nos permitirá crecer y poder seguir contribuyendo con nuestro proyecto.

 

Como empresaria, he aprendido que efectivamente los recursos económicos son necesarios para mejorar nuestros resultados y que estos son importantes para ayudarnos a escalar y a la vez ayudar a otros a crecer.

 

 

Lo dejaré aquí porque si no escribiría todo un libro. Entiendo que también debemos aprender a valorarnos entre nosotras. Por los mismos mensajes de la sociedad, tendemos a despreciar o ignorar los negocios otras mujeres y de personas negras. Por supuesto que no apoyaría un proyecto solo por estas razones, pero trato de invertir mi dinero en productos y servicios que aporten al desarrollo de una persona o comunidad.

 

A mí ahora es que me falta seguir aprendiendo y desarrollando esta relación con el dinero, pero aquí les termino de compartir lo que he ido aprendiendo.

 

Cuéntenme ahora, ¿Cómo es su relación con sus finanzas? ¿Qué han aprendido de sus emprendimientos? Muero por leerlos.

 

Un abrazo,

Caro.