¡Hola, hola!

 

En este mes estamos totalmente entregados al tema de la transición. Como ya pudieron leer en nuestro pasado artículo, antes de entrarse de lleno a este proceso tan bello y caótico es bueno estar consiente de muchos puntos y prepararse para varias cosas. Una de ellas es en la que me centraré hoy: cómo lidiar con los comentarios negativos.


Antes de iniciarme en el mundo rizado estaba consciente de la existencia del racismo en el país… ¡Y claro! Sabía que había personas con la mente cerrada. Lo que me sorprendió no fue esto, sino que (al igual que a muchxs otrxs) los peores comentarios los recibía de nada más y nada menos que de las personas más cercanas a mí. A pesar de que hablábamos del cabello que con mucho orgullo me salía de la cabeza, era mío, me hacía feliz y no dañaba a nadie, varios se sentían ofendidos, extrañados e incluso “decepcionados” de mi decisión. Eh… ¿Cómo así?

 

Al principio me hizo sentir mal, pero también me inspiró a educar siempre que fuera posible (también saber cuándo no hacerlo), y me llenó de una autoestima y fuerza para continuar mi viaje rizado y demostrar que mi cabello de hecho SÍ es formal, SÍ es bueno y que al final de todo esto, lo que yo sienta y lo que yo crea es lo más importante. Así fue cómo lo hice y como tú también puedes lograrlo:

 

Paso 1: Comprender el historial cultural

Hemos nacido en un pueblo que constantemente rechaza y oculta su afrodescendencia y resalta su origen hispánico. El bromear con que no soy negro, sino “moreno lavaíto”, el clasificar el cabello en bueno y malo son solo evidencias de la mentalidad racista. Reconocer que esto es lo que nos han enseñado a muchos, sobre todo a nuestros padres y abuelos de forma más tradicional, nos ayuda a comprender que en ocasiones esos comentarios indignantes no son hechos desde la crueldad o las malas intenciones, sino del desconocimiento. Para luchar contra él, llegué al paso 2.

 

Paso 2: Explicar y educar con paciencia

 

 

Al recibir una crítica ofensiva mi primer instinto era reaccionar de forma hostil, lo que no me ayudaba a mí a sentirme mejor ni a la persona a cambiar su mentalidad, sino todo lo contrario. Entonces, decidí tratar de expresarme desde la calma y la comprensión.

 

Para tu familia, amigos y entorno laboral , la decisión de dejar crecer tu cabello rizado es solo un estilo, un relajo e incluso un acto de rebeldía. Por eso, no se dan cuenta de que muchos de sus comentarios son inapropiados y pueden herirte. Disponte a explicar con calma y claridad por qué estás haciendo lo que haces, por qué no es malo y lo que significa para ti. Para mi sorpresa, muchos abrieron sus mentes para verdaderamente entender, aceptar y celebrar mi decisión y los que no, no volvieron a opinar sobre mis rizos. ¡Al fin paz!

 

Paso 3: Si nada funciona… ¡que todo te resbale!

 

 

Acepta las opiniones como sencillamente lo que son: ¡opiniones! Al final tu cabello es tuyo solito y de nadie más. Recuerda que muchos de los que te critican en secreto admiran tu valentía, porque creen que ellos nunca tendrían la fuerza para hacerlo. Reconoce que eres fuerte, valiente, poderosa y sobre todo HERMOSA.

 

¿Sabes lo que me pasó al terminar mi transición? Spoiler alert! Casi todas las personas que dirigieron un comentario negativo hacia mí, ahora me decían “¡Qué bello tu pajón!” o “wow, ¿Cómo logras que se te rice así?” “¡Qué bella y auténtica eres!” y mucho más. Al poner en una balanza las críticas y al otro lado la sensación de orgullo, empoderamiento, logro, autoestima y realización, todo lo positivo valdrá su peso en oro y le dará “3 patá’”.

 

En fin, como todo cambio en tu vida, las personas siempre sentirán que tienen algún poder sobre tus decisiones. Recuérdate a ti misma por qué iniciaste, hasta dónde has llegado y lo bueno que te espera al final. ¡Te esperamos de este lado!

 

¿Y tú? ¿Tuviste una experiencia distinta? ¿Hay otro tip que quisieras agregar? ¿Quieres más datos acerca de la transición? ¡Cuéntanos en los comentarios!

 

Besitos,

Dahian.