Desde que empezaste a dejar tu cabello natural te sientes más libre, has aprendido muchísimo de cómo disfrutar de tu textura (ya sea luciéndola en estilos protectores o un wash and go); pero también has notado como tus raíces están un poco más secas que antes.

 

¡Tranquila! No eres la única; a mí me pasó lo mismo. Que alivio fue ponerme a investigar del tema y descubrir que esto es más común de lo que pensaba en el cabello riso por la forma de nuestros folículos, que tiende a dar muchos giros y a parecerse a una espiral -unas veces cerrada; otras, más abierta-; la cual dificulta a nuestro cuero cabelludo absorber los aceites que generamos y que estos se distribuyan por toda la hebra (ojo, también hay otros factores que pueden contribuir a esto los cuales señalaré al final del artículo, ¡así que no se me pierdan!).

 

Afortunadamente, nuestro cabello tiende a ser genial para disimular esta situación por la abundante que es, pero más que ofrecerles una opción más para disimular, como un moño alto, hoy quiero tratar la raíz del asunto:

 

Encontrar la rutina y productos para ti

 

Los productos ricos en humectantes son ideales para nosotras, ya que retienen agua y mantienen nuestro cuero cabelludo hidratado. En climas húmedos, por ejemplo, recomendamos usar miel y aceite de ricino pues absorben la humedad del aire y la guardan en nuestro cuero cabelludo; en cambio en climas áridos hacen la función inversa.

 

En cuanto a la rutina, podemos decirles que esta varía de riso en riso, lo cual nos llevará a ensayo y error hasta que lleguemos a lo que nos funciona. Pero les dejo unas pautas de lo que me ha resultado:

 

-Aplicarme tratamientos con aceite caliente para calmar la irritación *con aceite caliente me refiero al calor que consigo tan solo frotando el aceite entre mis yemas*.

Pueden intentar hacerlo antes del lavado con aceite de jojoba o coco.

-No lavar el cabello todos los días pues notaba que me lo resacaba y, además, no era práctico para mi estilo de vida.

 

 

¡Ey, no te rasques!

Y esto es tan desafiante como no tocarnos el cabello para evitar el frizz, así que, igual, pongamos de nuestra parte pues entre más rascamos, más probabilidades hay de que la piel roce y entren bacterias en nuestro cuero cabello lo cual puede derivar a consecuencias más serias para nuestra piel.

 

Una recetita que nos puede ayudar

Una mascarilla de guineo con aguacate puede ser nuestra salvación. Ambos contienen una gran cantidad de antioxidantes, potasio, vitamina C y B6. Además, los aguacates están llenos de ácidos grasos monoinsaturados que humectan y fortalecen el cabello dañado. Por si fuera poco, nos deja una melena olorosa y un cuero cabelludo sin picazón.

 

Para hacer esta máscara usa ½ guineo maduro y ½ de aguacate; mezcla bien – yo te recomiendo que uses tu licuadora, así queda con una consistencia suave; menos grumosa y con posibilidades de dejar trocitos por todo tu cabello-.

 

Lo aplicas de raíz a puntas y lo dejas actuar de 20 a 30 minutos. Enjagua bien y luego sigue con tu rutina.

 

Espero que estos y los otros consejos les sean de ayuda 😉 ¡me dejan en un comentario como les va ajustando estas medidas a su rutina!

 

*Otras causas que pueden promover resequedad son:

-Falta de vitaminas y minerales

-Estrés

-Fluctuaciones hormonales

-Algunos medicamentos pre-recetados

Fuente: DryScalpGone.com