Lo que no me hace absolutamente nada de falta es ese sentir de que me tocaba un desrizado, no solo por la parte estética de que el crecimiento no se veía bien debajo del cabello desrizado, pero me sentía mas incomoda con la parte emocional de que me sentía bella solo cuando llevaba el cabello lizo y de alguna manera u otra, ese sentimiento no se sentía normal. Aunque no podía identificar y evaluarlos, esos sentimientos siempre estuvieron presente.