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Mi nombre es Natalia. Tengo 21 años de edad, soy estudiante de derecho y vivo en Sto. Dgo. Oeste. Mis abuelos son unos cocolos de San Pedro de Mácoris y otros vienen de Holanda y Francia. Por lo tanto tengo una mezcla muy fuerte. Tengo el pelo lo que le dicen “bueno pero con ondas.” Es muy fuerte y tengo bastante. 

Desde pequeña quien cuidaba de mi pelo era mi abuela, que me peinaba con muchas colitas según ella para suavizar el rizo de mi pelo. Cuando tenia 10 años pase al cuidado de mi madre que no me cuidaba igual el pelo, por lo tanto pasaba a veces varios días sin peinarme ya que eran muy largos, no me gustaba que me peinaran y se enredaban demasiado. Así que a los 13 años mi madre decidió alisarme el pelo. Ahí pase de peinarme cada dos o tres días, a peinarme solo cuando iba al salón. 

Fui creciendo y entre en la adolescencia. Tiempo de rock, punk, rebeldía y entre otras cosas colores como azul metilo, rosado fucsia y rojo en mi cabellera. En pocas palabras, de maltrato total a mi pelo. Recapacite y decidí cortarme el pelo porque estaba muy maltratado, y darme un corte que luego fue conocido en el país como el corte “Rihanna.”

Lo deje crecer y me volví una esclava del salón de belleza y del alisado. Mi familia estaba muy contenta con mi cabello porque luego de tantas loqueras estaba “normal”, y sentía que se los debía luego de tantos dolores de cabeza. Pero conforme pasaba el tiempo yo me iba desencantando y no encontraba como peinarme, nada me gustaba y me sentía un apéndice de mi tía o de mi abuela y no yo misma.

Luego de un fin de semana en que me la pase con la cabeza mojada empecé a querer hacerlo mas seguido y empecé a ir menos al salón. Mi familia me decía que dejara eso que se me iba a dañar el pelo por el alisado, así que empecé a buscar todo tipo de excusas para no hacerlo. Algo me decía que no lo hiciera. Pase casi un año sin alisarme con mi familia peleándome todos los días. Compre unos productos de herbal essences (hello hydration) empecé a utilizarlos. Comencé a ver la diferencia entre la raíz de mi pelo sin alisado y las puntas con alisado. Como estaban en la raíz era lo que quería tener.

Mi familia es muy clasista y para ellos una persona con pelo rizado es alguien que no se baña ni se peina y es una persona descuidada y fea. Esta era la creencia que me habían inculcado. Y era muy estresante para mi el hecho de que me gustara el pelo así. Me comencé a cohibir de ir a sitios, por ejemplo deje de ir a actividades familiares, a teatros y a veladas donde se deba de ir formal, ya que como tenia el pelo estaba fuera de ese concepto. 

Comencé a tener mucha presión familiar por el hecho de querer tener el pelo rizo, incluso problemas financieros porque decidieron dejar de ayudarme como forma de presión a que me  alisara el pelo nuevamente. No salía e incluso en varias ocasiones tuve que ir caminando de mi casa a la universidad pues hasta ese punto llegaba su presión hacia mi.

Un lunes en la mañana me levante y me bañe de pies a cabezas, pues no aguantaba el calor inmenso que hacia ese día y cuando salí de la ducha me mire al espejo y sentí tanta rabia e impotencia. Esa era mi cabeza, mi cabello y mi vida. No podía seguir a medias porque no me gustaba lo que veía. No quería alisarme porque sentía que no era yo, que era lo que esperaban que fuera. Empecé a llorar y me decía a mi misma que tenia que hacer algo al respecto. Así que por un impulso que no se de donde salio, corrí a buscar unas tijeras y empecé a cortar todo el pelo que estaba procesado dejando solo mi pelo natural. Salí de mi casa con una gorra puesta y entre al primer salón que vi abierto para que me terminaran de emparejar el pelo. Cuando me vi al espejo recuerdo que sentí como si me acabara de conocer, me sentí bien conmigo misma. Sentí que era yo y sobre todo me sentí una mujer sumamente bella. Ese día me la pase dando vueltas en la ciudad pensando que diría en mi casa. Llegue en la noche y no me dijeron nada, pero al otro día me hicieron una especie de intervención todas las autoridades de mi familia. Hasta hablaron de llevarme donde un psicólogo. Les dije que estaban todos locos que eran unos racistas, que sus antepasados son negros y deben de estar orgullosos de ello y no querer ocultarlo. 

Así me pase dos semanas discutiendo con mi familia. Incluso llegue a pensar que estaba equivocada y ellos tenían razón.

Me decían que parecía una loca que así nunca iba a conseguir trabajo. Que no dijera que era “Vancampo” en la calle. Con mis amigas fue peor porque hasta decían que para andar conmigo tendrían que ponerme una funda en la cabeza. Eso me hirió muchísimo, pues no tenia apoyo de absolutamente nadie. Casi me di por vencida. Hasta que una noche en la que estábamos peleando por mi pelo, mi ahijada de 5 años puso sin querer el canal 5 y estaban pasando un reportaje sobre las mujeres que llevaban el pelo rizo. Mi tía y mi abuela se callaron y escucharon lo que decían. Y yo me emocione tanto porque sentía que no estaba equivocada y que querer tener el pelo como Dios me lo dio era lo normal. Solo pensaba “Dios mío yo no estoy sola en esto, hay mas mujeres que de seguro han pasado por esto también.” 

Fue extraño y gratificante ver que luego de que mi familia viera el reportaje no me han vuelto a pelear por el pelo. Pero la mejor parte es que yo soy Nathalia Batista Vancampo, soy morena, tengo el pelo rizo y soy una mujer hermosa e inteligente. 

Gracias por permitirme contar esto y quiero que sepan que a partir de ese día yo camino con la frente mas alta y una sonrisa mas plena. Porque soy feliz conmigo misma y no soy menos ni mas que ninguna otra persona.

 


Comments

09/29/2011 12:48

wao! Al principio que empece a leer dije " y esto una historia del pelo de alguien " pero luego que seguí leyendo me fui identificando, de como le cambia la vida a un adolencente por nada y por no recibir el apoyo de su familia.
El cabello es el marco de la cara y en un país como este que por todo te juzgan y te critican.
Yo pase por lo mismo deje el alisado, lo único que mi familia no se mete en eso o mis decisiones.
Actualmente me seco directo alternando alguna vez risos y otras lacio. Es un alivio total tener el pelo natural. Muchas están pasando por lo mismo porq nuestra rasa es de pelo rizo, y cuando empiezas diciendo que no te procesas el pelo se interesan por q le cuentes como fue el preceso de dejar el alisado.

Vale la pena



Impactante tu

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Natalie D.
10/01/2011 19:34

Muchísimas gracias por compartir tu historia. Somos muy similares, tú y yo. Ambos somos "Natalia." Ambos somos estudiantes de derecho. Y ambos decidimos a dejar desrizarnos sin el apoyo de todos. (Pero yo no soy latina, y entonces mi español no es tan perfecto.) Lei tu historia con mucho interés y creo que tu eres una mujer muy valiente y bella. Espero que seas una inspiración por toda tu familia y amigos para que decidieran ellos también a ser auténticas un día que viene.

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